Nixie Soft se deja empalar por una verga negra enorme
Te la encuentras en el campo, con ese culito prieto apretado en unos shorts que apenas cubren su coño mojado, y sabes que lleva horas provocándote: fotos de su culo perfecto, rozándose contra ti al pasar, mordiéndose el labio cuando la miras. La agarras de la cintura y la empujas contra el árbol, sintiendo cómo tiembla cuando le arrancas la ropa con los dientes. Te la chupa con esos labios carnosos, ahogándose en tu polla hasta que le corren lágrimas de placer, pero tú quieres más: la levantas de golpe y la empalas en tu verga negra, sintiendo cómo su coño apretado te aprieta como un guante. Gime tu nombre mientras la embistes, sus tetas saltando con cada estocada, hasta que el sudor les pega la piel y el aire huele a sexo. Te corren los dedos por la espalda, arañándote, pidiéndote que la llenes hasta el fondo, y cuando lo haces, grita tan fuerte que los pájaros salen volando. Te la sacas y la obligas a arrodillarse, limpiándote la polla con su boca mientras te mira con esos ojos de puta sumisa. "¿Así te gusta, perra?", le susurras, y ella solo gime, sabiendo que esto apenas empieza.