Nara Rabech recibe una polla monstruosa en el culo y la concha
Ayer en la oficina, con las puertas entreabiertas y el miedo de que mi jefa entrara en cualquier momento, te voy a contar cómo Nara Rabech se dejó montar como una perra en calor. Big Rasta2 tenía esa verga enorme que ni siquiera entraba entera de golpe, pero a mí me encantaba sentir cómo me abría el culo mientras me agarraba las tetas y me susurraba que no gritara. Cada embestida me hacía gemir más fuerte, pero aguantaba los gritos masticando su cuello, sintiendo su polla gruesa chocar contra mis entrañas. La tensión de escuchar pasos afuera me ponía más mojada, y cuando empezó a meterla en mi coño bien duro, ya no importaba si alguien nos pillaba. En más de 10 minutos de escena, me corrí tres veces, y al final su semen me escurría por los muslos mientras Nara se reía al ver a Big Rabech todavía temblando, mirándonos con cara de '¿cómo coño hicieron eso?'.