Morty Connor me vuelve loca lamiendo mis pies hasta que me corro
No aguanto que ese cabrón me mire así cuando froto mis pies descalzos contra su cara, sabiendo que el otro tipo con el que estaba antes nunca se atrevió a tanto. Morty es diferente: desde que me vio con esos tacones altos, supo que mis dedos pintados de rojo serían su perdición. Empieza lento, chupando cada dedo como si fuera su polla, pero pronto se vuelve salvaje, metiendo la lengua entre mis dedos hasta que gimoteo. Mis uñas rozan su cuello mientras arqueo la espalda, sintiendo cómo mi coño se moja cada vez que me lame más profundo. El muy hijo de puta no para, mordisquea mis talones y luego sube la mano para tocar mis muslos, pero yo lo detengo: "No, esto es por mí, perra", le digo, y él obedece, corriéndose sobre mis pies cuando le ordeno. La próxima vez, dejaré que me empotre contra la pared después de que me adore así, pero hoy solo necesito que me lama hasta que mi cuerpo tiemble. Ya verás, maldito, cuando te haga pagar por todos esos meses que me hizo sufrir