Mi padrasto me llenó el culo y mi mamá va a matar a la putita
Te voy a contar cómo mi padrasto me cogió a escondidas mientras mi mamá estaba en el trabajo. "No te preocupes, cariño, esto será nuestro secreto", me susurró mientras me arrinconaba contra la pared del pasillo. Su polla enorme ya estaba dura, y yo no podía resistir la tentación de chuparla un poco antes de que me empotrara contra el sofá. Cada vez que escuchaba un ruido afuera, me tapaba la boca para ahogar mis gemidos, pero él no paraba de meterme su verga hasta las pelotas, sintiendo cómo mi culo se ajustaba a cada embestida. "¿Te gusta que te den duro por el culo, pequeña perra?", me preguntó mientras me agarraba las tetas y me apretaba el clítoris con los dedos. Sabía que en cualquier momento mi mamá podía volver, pero no podía parar de moverme sobre su polla, sintiendo cómo el placer me consumía. "Córrete dentro de mí, papi, quiero sentir tu leche caliente", le rogué, y él no tardó en obedecer, llenándome hasta que tuve que morderme el labio para no gritar. "Ahora limpia todo, putita", me ordenó mientras se sacaba de mí, dejando mi culo bien mojado y mi coño temblando de satisfacción. "Si mi mamá se entera, nos mata a los dos", le dije, pero él solo se rió y me dio una palmada en el culo antes de irse.