Markus Brown se la chupa a una desconocida en el metro y luego la empotra en el bosque
El olor a sudor y el traqueteo del metro cable me ponían la polla dura desde hacía días, cada vez que veía a Andromeda Hot con su culo enorme apretado en esos leggings ajustados. No aguanté más y me acerqué, le susurré al oído que quería probarla, y esa puta se arrodilló ahí mismo, en el vagón medio vacío, chupándome la verga como si fuera la última comida de su vida. Sus labios gruesos me tragaban entero, la saliva le caía por la barbilla mientras me miraba con esos ojos de perra necesitada. Cuando el metro frenó de golpe, le metí la mano entre las piernas y noté lo mojada que estaba, su coño ardía como un horno. La saqué de ahí a empujones, la llevé al bosque de Arví, donde la tiré contra un árbol y le levanté la falda. Le metí los dedos primero, sintiendo cómo su culo temblaba con cada embestida, hasta que no aguanto más y le clavé la polla de una estocada, haciendo que gritara tan fuerte que los pájaros salieron volando. La empotré contra el tronco, sintiendo cómo sus tetas grandes rebotaban con cada movimiento, hasta que no pude más y le llené el coño de leche caliente. La próxima vez la voy a atar a un árbol y le voy a dar por el culo hasta que no pueda caminar.