La noche que traicioné a mi mejor amigo con su esposa
Esa madrugada, entre las sombras de la habitación de hotel, Thomasup no podía creer lo que estaba pasando. La esposa de su mejor amigo, My Little Betsy, le susurró al oído que no podía resistirse más, que llevaba semanas imaginando su polla dentro de ella. El riesgo de que el novio entrara en cualquier momento los excitaba aún más, haciendo que cada gemido fuera más contenido, cada embestida más urgente. Ella, con las piernas temblorosas, se aferraba a las sábanas mientras Thomasup le follaba el coño mojado sin piedad, sintiendo cómo sus uñas se clavaban en su espalda. El sonido de los cuerpos chocando contra el colchón se mezclaba con los jadeos ahogados, y él podía sentir cómo su polla entraba hasta las pelotas en su apretado coño. De pronto, un ruido en el pasillo los hizo detenerse, conteniendo la respiración mientras escuchaban pasos acercarse. El corazón de Betsy latía descontrolado, pero no podía parar, no cuando estaba a punto de correrse. Thomasup la penetró con fuerza, haciéndola gemir más fuerte, y cuando el peligro pasó, él no pudo aguantar más y le llenó la cara de leche caliente, marcándola como suya. Sabían que la próxima vez sería aún más arriesgado, pero eso solo los excitaba más.