La hermanastra de Hector no aguanta y se deja empotrar en casa
Hector siempre supo que Sara Sodi era una provocadora nata, con ese culo redondo y esas tetas perfectas que no podía dejar de mirar cuando pasaban rozándose por la cocina. ¿Te gustaría estar en su lugar? Ella se ponía esos shorts ajustados a propósito, se inclinaba para recoger algo y dejaba que él viera cómo su coño se mojaba bajo la tela. Un día, cuando estaban solos, no aguantó más: lo agarró de la polla por encima del pantalón y le susurró al oído que quería que la llenara entera. En más de 10 minutos de escena, Hector la empotró contra la pared, sintiendo cómo sus nalgas rebotaban con cada embestida, mientras ella gemía y le pedía que no parara. Sara se corrió dos veces antes de que él le soltara toda su leche en el culo, marcándola como suya. Al final, ella solo pudo decirle: '¿Ves lo que pasa cuando me provocas tanto?', mientras se limpiaba los labios con los dedos.