La estudiante de 18 años se venga con su polla en público
Imagínate un baño público de la universidad, con los azulejos fríos y el sonido de la puerta cerrándose tras de ti. Ella está ahí, con las bragas en el bolsillo de su mochila y las tetas libres bajo la blusa ajustada, esperando a que el exnovio que la dejó por otra se arrepienta. Pero no va a ser él quien la haga gemir esta tarde, sino tú, metido en el cubículo del gloryhole mientras ella se arrodilla sin pensarlo dos veces. Vas a ver cómo esa putita de lentes se traga tu verga entera de golpe, ahogándose con cada embestida mientras sus ojos se llenan de lágrimas de placer. No es solo una mamada, es venganza pura: cada vez que su boca chupa con más fuerza, piensa en cómo él nunca la hizo correrse así. Y cuando te corras en su garganta, ella va a tragarlo todo sin perderse ni una gota, sabiendo que esta polla es mejor que la de ese imbécil que la dejó. Imagínate sus muslos temblando cuando te inclinas para meterle los dedos en el coño mojado, sintiendo cómo se aprieta alrededor de tus dedos mientras sigue chupando. No le importa que alguien pueda entrar, no le importa el riesgo: solo quiere que la llenes, que la uses como la puta que es, que la hagas olvidar a ese tipo que la dejó. Y cuando por fin te apartas, con la polla aún dura y su saliva goteando de sus labios, ella se queda mirándote con esa sonrisa de satisfacción, pensando que al fin encontró a alguien que sí sabe cómo tratarla.