Juniper Ren gime mientras Nade Nasty la doma con su polla enorme
El cuarto está oscuro, solo la luz de la lámpara de noche ilumina su cuerpo menudo temblando bajo el peso de Nade Nasty, que la tiene agarrada de las caderas como si fuera su puta personal. ¿Te gustaría estar en su lugar, viendo cómo se le cae la baba mientras le chupa la polla como si no hubiera un mañana? Ella me lo contó todo, cómo él la agarró del pelo y la obligó a tragar su verga hasta que las lágrimas le corrieron por las mejillas, pero no se detuvo, no hasta que su garganta estuvo llena de su leche espesa. Después vino lo mejor: la empotró contra la pared, sus tetitas saltaban con cada embestida, y cuando le metió los dedos en el coño mojado, ella gritó tan fuerte que pensé que los vecinos llamarían a la policía. Nade Nasty no era de los que se cansan fácil, así que la tiró boca abajo en la cama y le abrió el culo para lamerlo como si fuera su postre favorito. Juniper Ren gemía como una perra en celo, pidiendo más, suplicando que no parara, hasta que él le dio justo lo que quería: su polla enorme entrando de una estocada, haciendo que su cuerpo se arqueara de placer. El sonido de su piel chocando llenaba la habitación, y cuando por fin se corrió, lo hizo sobre su cara, dejándola cubierta de semen. No hubo abrazos después, solo el sonido de su respiración agitada y su sonrisa satisfecha.