Jericho se dobla ante el monstruo de Crush Daddy
Jericho es ese tipo duro que siempre piensa que nadie lo puede domar, pero cuando vio el bulto de Crush Daddy, supo que estaba jodido. Lo miró con esa polla como un arma y se humedeció los labios, imaginando cómo se sentiría esa verga gruesa reventándole la garganta. Primero se arrodilló, chupando con ganas, sintiendo cómo el glande le rozaba el paladar, pero Jericho no es de los que se conforman: agarró las caderas de Crush y se la metió entera de golpe, ahogándose con cada centímetro, mientras el otro le agarraba el pelo y le marcaba el ritmo. No contento con eso, Jericho se dio vuelta, ofreciendo su culo depilado, y Crush no dudó en enterrarse hasta hacerle gemir. Después de más de 12 minutos de escena, Jericho se dejó caer, con la boca y el culo marcados, mientras un hilo de saliva colgaba de su barbilla.