Janny Costa se deja doble penetrar con su polla dura
Estaba jugando con mi lencería transparente, moviendo el culo frente a la cámara para que Hunter Bradley no pudiera resistirse. Sabía que le encantaba verme así, toda mojada y provocándolo con mis gemidos. Le envié fotos de mi coño abierto, brillando, y le dije que si quería probarme, tendría que esperar. Pero él no aguantó: entró de golpe, metiendo su verga hasta las pelotas mientras yo gritaba de placer. Sentí su polla dura chocando contra mi cuello uterino, y justo entonces, Lady Ruby Onyx apareció detrás de mí, empujando su miembro grueso sin avisar. Me empalaron de ambos lados, sus caderas golpeando mi cuerpo como martillos, y yo solo podía gemir, sintiendo cómo cada embestida me llenaba entera. Hunter me mordía los pezones mientras Ruby me agarraba las nalgas, apretando mi carne como si quisiera marcarme. Cuando ya no pude más, grité que me iba a correr, y los dos se vaciaron dentro de mí al mismo tiempo, su leche caliente inundando mi coño. Hunter se quedó mirándome, con los ojos vidriosos y la respiración agitada, como si no pudiera creer lo que acababa de pasar.