James T se masturba con su polla enorme y se corre como un animal
—'No aguanto más, necesito correrme ya'— susurras mientras te agarras la verga dura como piedra, sintiendo cómo late entre tus dedos. James T está frente a ti, con ese culo apretado y ese hoyo rosado que te vuelve loco, pero sabes que en cualquier momento alguien podría entrar. El riesgo de que te pillen te pone más caliente, así que te la empiezas a menear con fuerza, sintiendo cómo la sangre te sube a la cabeza. James T se inclina y te mira con esos ojos de puto necesitado, gimiendo bajito para que nadie los oiga. Te acercas y le metes los dedos en el culo, sintiendo cómo se abre para ti, mojado y caliente. Él se muerde el labio para ahogar un gemido, pero no puede evitar que le tiemblen las piernas. Te la sacas y te la empiezas a frotar contra su entrada, sintiendo cómo se resiste un poco antes de ceder. En más de 10 minutos de escena, lo empotras contra la pared, escuchando cómo sus gemidos se mezclan con el sonido de tu polla entrando y saliendo de su culo. Te corres con un gruñido, llenándole el agujero con tu leche espesa, sintiendo cómo se le contrae el esfínter alrededor de tu verga. James T se queda temblando, con la respiración agitada, mientras te limpias la mano en su camisa. Sabes que la próxima vez será aún más salvaje, porque nadie podrá detener lo que tienes planeado.