Estudiante morena se masturba con los dedos en su cuarto
Esa morena de pelo largo y suéter ajustado no podía resistirse más, así que se encerró en su habitación con la puerta entreabierta solo un cachito para que el aire circulara... Se dejó caer sobre la cama con ese culo redondo y esas tetas naturales que tanto la hacían gemir cuando se tocaba. Con los dedos bien mojados de sus propios jugos, se abrió los labios del coño y se los tanteó despacio, sintiendo cómo la piel le ardía bajo las yemas. Primero fue un toque suave, casi tímido, pero pronto los dedos se le hundieron más hondo, buscando ese punto que la volvía loca, ese pequeño botón que le hacía arquear la espalda y soltar unos gemidos que sonaban a puro placer sucio. Se le escapó un suspiro mientras se masajeaba el clítoris en círculos, imaginando que eran los dedos de algún chico del campus, quizá ese que siempre le echaba el ojo en la cafetería. Las piernas le temblaban y el coño le latía como un tambor, así que se quitó el pantalón de pijama y se quedó solo con la camiseta subida hasta el cuello para que nada le estorbaran. Se metió dos dedos dentro con un movimiento brusco y enseguida empezó a moverlos como si estuviera follando consigo misma, sintiendo cómo el coño se le empapaba de esa miel espesa que le resbalaba por el culo. Cada embestida le arrancaba un quejido más fuerte, hasta que ya no pudo aguantar más y se corrió con un espasmo que la dejó temblando, con los muslos pegajosos y el clítoris palpitando como loco. Se quedó ahí, jadeando, con los dedos aún dentro, mientras la cama crujía bajo su peso y el olor a sexo le inundaba las fosas nasales. No tardó mucho en correrse otra vez, esta vez con más ganas, mordiéndose el labio para no gritar como una puta desatada. Cuando por fin sacó los dedos, se los llevó a la boca y se los chupó hasta dejarlos limpios, saboreando su propia leche como si fuera lo más rico del mundo. Se limpió el coño con la sábana arrugada y se echó de nuevo, exhausta pero con una sonrisa perezosa en la cara, sabiendo que en cualquier momento volvería a la carga.