El padrastro libidinoso coge a su hijastra y sobrinas
—¿Así que los tres vamos a probar tu polla hoy? — susurró la rubia, mordiéndose el labio mientras Robby Echo se ajustaba los pantalones. Te vas a quedar sin palabras cuando veas cómo esta familia pervertida lo disfruta sin límites. La hijastra, Jill Taylor, apenas podía creer lo mojada que estaba cuando el padrastro le arrancó el tanga de un tirón. El primer contacto fue brutal: él le clavó la verga hasta que sus caderas chocaron, haciendo que ella soltara un gemido ahogado. Pero lo inesperado llegó cuando la morena, Daisy Phoenix, se unió y le enseñó a su prima cómo chupar una polla como una experta. —Mira, puta, así es como se hace — dijo mientras la rubia aprendía rápido, tragando hasta que la punta le rozó la garganta. La escena se volvió caótica cuando el padrastro, sin avisar, la empotró contra la pared, hundiendo cada centímetro de su verga hasta que la joven gritó de placer. —Tu culo está hecho para que te lo rompan, perra — gruñó él, y ella solo pudo gemir en respuesta, arqueando la espalda mientras él le martilleaba el chocho sin piedad. Las sobrinas no se quedaron atrás: una le chupaba los pezones mientras la otra se frotaba contra su pierna, mojando todo a su paso. Cuando el padrastro finalmente se corrió, lo hizo en el rostro de la rubia, manchándole los labios con su leche espesa. —¿Ya te diste cuenta de que eres nuestra puta favorita? — le preguntó Daisy, limpiándole la cara con el dedo antes de llevárselo a la boca.