Cammy, Juri y Chun Li se entregan a un gangbang de pollas duras
Esa noche en el dojo abandonado, el aire olía a sudor y lujuria mientras nos mirábamos con complicidad durante días. Sabíamos lo que queríamos, pero la tensión se acumuló hasta que ya no pudimos aguantar más. Juri fue la primera en romper el silencio, susurrando: '¿Por qué esperar más?' mientras sus dedos se deslizaban por mi coño ya mojado. Cammy no perdió tiempo y se arrodilló, chupando la polla del primer tipo con tanta fuerza que sus gemidos resonaron en las paredes. Yo me dejé caer sobre otra, sintiendo cómo me llenaba hasta que mis caderas chocaron contra su pelvis. Chun Li, siempre la más audaz, se montó sobre otro, rebotando con tanta intensidad que sus tetas saltaban sin control. El sonido de carne golpeando carne, los jadeos ahogados y el olor a sexo en el aire nos volvían más locas. Cuando todos empezaron a correrse, sentí el calor de su leche en mi piel, marcándome como suya. Al final, Juri me miró con una sonrisa pícara y dijo: '¿Ves? Sabía que no podrías resistirte a esto.'