Andi James se traga la corrida antes de ir a casa con su marido
Eddie Jaye no esperaba que la milf pelirroja apareciera con ese conjunto de encaje rojo ajustado, pero al verla entrar con las tetas grandes rebotando en cada paso, supo que aquello era una provocación deliberada. Ella se mordió el labio al notar cómo la polla negra se enderezaba como un poste bajo los pantalones, pero lo que no calculó fue el impacto de sentirla entera de golpe cuando se la clavó en cuatro patas, estirando ese coño apretado con cada envestida brutal. El gemido ahogado de Andi al recibirla hasta las pelotas fue música para sus oídos, pero lo que lo volvió loco fue descubrir que esa madura se corrió dos veces antes de arrodillarse a chupársela con esa boca de puta ansiosa. La sorpresa llegó cuando ella, con los ojos vidriosos de placer, le susurró que guardara toda la leche caliente adentro, algo que Eddie cumplió con creces mientras le agarraba las nalgas carnales para llenarle el útero de leche espesa. La próxima vez promete traer a su mejor amiga para que vea cómo se la monta un hombre de verdad.