Anal duro primera vez con Karolina Geiman en 10 minutos
La habitación olía a sudor y lujuria cuando Toni Bill me empujó contra la pared, sus manos ásperas recorriendo mi cuerpo cubierto solo por medias negras. Nunca había sentido algo tan intenso como esa polla enorme presionando mi culo virgen. '¿Estás segura, puta?', gruñó mientras me escupía en el agujero, y yo solo pude gemir un 'sí' entrecortado. La primera embestida me partió en dos, un dolor agudo que se convirtió en placer cuando empezó a moverse sin piedad. Mis piernas temblaban en las zapatillas, pero él no paró, hundiéndose más profundo cada vez, haciendo que mi culo se abriera como nunca. 'Mira qué gape te queda, zorra', dijo al sacarla, y yo no podía creer lo destrozado que estaba mi agujero, latiendo y goteando. En más de 10 minutos de escena, me corrí tres veces, una con su polla en mi boca tragando toda su leche espesa. Al final, Toni se rio al ver mi culo completamente abierto, marcándome con su semen mientras yo aún temblaba de la sorpresa de haber disfrutado tanto algo que creía que me dolería.