Agatha Ludovino le chupa la polla a su amante mientras el marido observa
—Chúpamela bien, puta, que el cornudo está a punto de entrar— susurró Jonh Rick23 mientras empujaba la cabeza de Agatha Ludovino contra su verga dura. Ella gimió ahogada, tragando saliva para no hacer ruido, imaginando que el marido podía aparecer en cualquier momento. La saliva le chorreaba por el mentón mientras se la metía hasta las pelotas, sintiendo cómo la garganta se le cerraba con cada embestida. Jonh Rick23 le agarraba el pelo, tirando hacia atrás para mirarla a los ojos mientras le escupía en la cara. —Mira qué bien te la comes, perra, vas a hacer que me corra en esa boca— gruñó, apretándole los cachetes del culo para marcarla. Agatha Ludovino movía las caderas, restregándose contra su pierna mientras le lamía los huevos, mojándose cada vez más. El riesgo de que el marido los pillara la ponía más caliente, y cuando Jonh Rick23 le ordenó que se arrodillara en el suelo, ella obedeció sin rechistar, abriendo bien la boca para recibir cada gota de su corrida. El semen le resbaló por los labios, manchándole la barbilla, y cuando se limpió con los dedos, vio una mancha blanca en la alfombra que nadie más notaría, excepto ellos dos.