Vecina trans me sorprendió con su verga descomunal en mi garaje
El garaje estaba oscuro, el aire olía a gasolina y humedad, pero nada me preparó para lo que pasó cuando la vecina JÉSSICA BITTENCOURT se acercó con esa sonrisa traviesa. Llevaba semanas notando cómo me miraba, pero nunca imaginé que su cuerpo esbelto escondía algo tan grosso entre las piernas. Cuando me pidió perdón por estacionar mal, su mano ya estaba desabrochando mi pantalón, y en segundos sentí su verga enorme restregándose contra mi boca mientras gemía como una puta en celo. El impacto fue brutal: no solo era grande, sino que sabía usarla, empujando hasta las pelotas mientras yo me ahogaba con cada embestida. Sus tetas perfectas rebotaban con cada movimiento, y cuando me dio vuelta para empotrarme contra el capó del auto, el choque de su cadera contra mi culo resonó en todo el lugar. ¿Te gustaría estar en mi lugar cuando su leche caliente me llenó el culo en más de 12 minutos de escena? Al terminar, solo quedó el eco de sus gemidos y mi camiseta tirada junto a un charco de mi propia corrida.