Trío familiar caliente con mi tía y mi sobrino
"No aguanto más, necesito sentirte dentro de mí", susurré mientras mis dedos se enredaban en el pelo de Austin. Desde que llegó mi tía Reagan, la tensión entre los tres era insoportable. Cada mirada robada, cada roce casual, nos acercaba más al límite. Esa tarde, mientras mi sobrino se acercaba por detrás, sentí cómo su polla dura se apretaba contra mi culo. Reagan no perdió tiempo y se arrodilló frente a mí, su lengua experta recorriendo mi coño ya mojado. Austin me empujó contra el sofá, su polla entrando de golpe mientras Reagan chupaba mis pezones. Gemí sin control cuando sentí cómo me llenaban por ambos lados, sus cuerpos sudorosos chocando contra el mío. La polla de Austin se hundía hasta el fondo de mi coño mientras Reagan me penetraba con los dedos, sus labios en mi cuello. Cada embestida me hacía gritar más fuerte, hasta que no pude más y me corrí con espasmos violentos. Austin gruñó al sentir cómo mi coño lo apretaba, y segundos después, su semen caliente llenó mi interior. Ahora solo pienso en cuándo podremos repetirlo, porque una vez no es suficiente.