Tony Mo empotró a Laloka 4you con su verga de ensueño
El sonido de su respiración agitada en mi oído era como un imán que me atraía más cerca. Habíamos estado jugando con miradas furtivas y roces casuales por semanas, hasta que ya no aguantamos más y nos dejamos llevar. Su boca caliente envolvió mi polla con una presión perfecta, los labios carnosos resbalando mientras me tragaba entero de golpe. Cada gemido que escapaba de su garganta vibraba en mi piel, haciéndome más duro con cada movimiento. La tensión acumulada en sus muslos temblantes cuando la levanté contra la pared me dijo todo: necesitaba sentirme dentro de ella. La penetré de una estocada brutal, hundiendo mi verga hasta donde sus paredes internas se tensaron alrededor, sus uñas clavándose en mis hombros. Sus gritos ahogados en mi cuello eran música mientras la embestía sin piedad, cada empujón más profundo que el anterior. El sudor mezclado con su esencia me volvía loco, el olor a sexo en el aire mientras la follaba contra la pared. Cuando se corrió, apretándome como un tornillo, supe que era mi turno, le disparé en la garganta, sintiendo cómo tragaba cada gota con avidez. Ahora mismo, mientras su cuerpo aún tiembla, solo piensa en cuándo volveré a llenarla.