Tetas grandes y culo enorme me retan a una follada muy dura
Un aroma intenso a piel caliente y deseo impregnaba todo el cuarto mientras me quedaba de pie frente a él. Te voy a contar cómo empecé retándolo a que probara si podía aguantar mi cuerpo sin rendirse primero. Le dije que apostaba a que terminaría suplicando antes de que pasaran los primeros minutos y él aceptó el desafío con una sonrisa de arrogancia. Me acerqué despacio dejando que mis tetas grandes rozaran su pecho y mi culo enorme se moviera con cada paso para provocarlo más. Nos quitamos la ropa y empecé a chuparle la polla con lengua húmeda mientras gemía fuerte para que sintiera cómo vibraba mi boca. Él me levantó y me empotró contra la cama follándome el coño primero con embestidas profundas que hacían que mis tetas rebotaran sin control. Cambiamos de posición y le exigí que me diera por el culo para ver si podía resistir la competencia que yo misma había propuesto. En más de 10 minutos de escena seguimos compitiendo con jadeos y sudores hasta que ambos nos corrimos al mismo tiempo. La próxima vez le amenazo con atarlo y follarlo hasta que pierda la apuesta otra vez.