Sisty se deja empotrar en su culo virgen mientras alguien podría pillarlos
Mi polla ya estaba dura desde que la vi con ese short ajustado, pero no podía creer que Sisty me dejara meterla en su culo apretado justo aquí, en el sofá de su casa, donde cualquiera podría entrar en cualquier momento. Le susurré al oído que no hiciera ruido, pero sus gemidos se escapaban cada vez que la embestía hasta las pelotas, sintiendo cómo su culo se apretaba alrededor de mi verga. El riesgo de que su hermano apareciera en cualquier momento solo nos ponía más calientes, y por eso me encantaba ver cómo se mordía los labios para no gritar cuando le metía los dedos en la boca. Cada vez que escuchábamos un ruido afuera, ella se tensaba y yo aprovechaba para clavársela más fuerte, sintiendo cómo su culo se mojaba más con cada embestida. Le dije que si alguien nos pillaba, seguiría follándomela igual, y eso la volvió loca, porque empezó a mover las caderas más rápido, buscando que me corriera dentro de su culo virgen. Cuando por fin me vine, le dije: 'Ahora sí que estás bien llena de mi leche, puta', y ella solo pudo gemir: 'Dios, hazlo otra vez'