Santiago Cardenas busca femboy para montar su polla cruda y llenarla de leche
Te la sacas con la mano y sientes cómo el calor de la habitación se pega a tu piel mientras miras a ese femboy de culo apretado retorciéndose frente a ti, sabiendo que esto está mal pero que no puedes parar. La agarras por la cintura y lo empujas contra la pared, sintiendo cómo su respiración se acelera cuando tu verga gruesa y sin protección roza su entrada. Lo escuchas gemir cuando te la metes de una estocada, sintiendo cómo su culo se ajusta a tu polla como un guante. Lo empotras contra el sofá, cada embestida más fuerte, más profunda, mientras él arquea la espalda y te pide que no pares. Te corres dentro de él con un gruñido, llenándolo de leche caliente hasta que su cuerpo tiembla y se queda sin fuerzas. Sabes que la próxima vez será peor, que no podrás controlarte tanto.