Repartidor se folla a la esposa celosa hasta hacerla chorrear en el sofá
El olor a café recién hecho se mezclaba con el sudor de su piel cuando Payton Leigh abrió la puerta con un camisón transparente que apenas cubría sus tetas naturales. El repartidor Jay Lassiter, que llevaba semanas viendo cómo su marido la ignoraba, aprovechó el momento: le arrancó el tanga de un tirón y hundió la lengua en su coño perforado, saboreando los jugos que ya goteaban. Ella gimió al sentir sus dedos entrando y saliendo, frotando el piercing hasta que el orgasmo la hizo mojar el sofá. Sin perder tiempo, él la empotró contra el respaldo, metiendo la polla hasta las pelotas mientras ella montaba como una loca, mordiéndole el hombro. Las embestidas eran tan fuertes que el sofá crujía, y cuando Jay le dio la vuelta para clavársela por atrás, Payton gritó al sentir cómo su culo se abría para recibir cada centímetro. Con una mano en su pelo y la otra apretándole una teta, él la llenó de saliva antes de correrse dentro, marcando su territorio. En más de 20 minutos de escena, la venganza se convirtió en placer puro, y cuando Jay le lamió los labios después, supo que ella nunca olvidaría esa polla.