Policía castiga a ladrona con polla dura y le hace chupar hasta correrse
El sonido de las esposas al cerrarse en sus muñecas te va a poner la polla más dura que nunca, pero no es nada comparado con lo que viene después. La ladroncita de 18 años, con el culo temblando y las tetas apretadas contra el uniforme de Giovanni Francesco, no imaginaba que su intento de robo terminaría así. Llevaba días mirándolo con esos ojos de puta en celo, rozando su cadera contra la de él cada vez que pasaba, hasta que al fin la agarró. Primero la obligó a arrodillarse, metiéndole la polla hasta la garganta mientras ella gemía con los ojos llorosos, tragando cada gota de saliva que le caía. Luego la empotró contra la pared, levantándole la falda para hundirse en su coño mojado de una estocada, sintiendo cómo su culo se apretaba alrededor de su verga. Cada embestida la hacía gritar más fuerte, hasta que él la giró y la penetró por atrás, agarrándole las nalgas con fuerza mientras ella se retorcía de placer. Cuando al fin se corrió dentro de ella, la dejó temblando, con las piernas flaqueando y el coño palpitando, sabiendo que la próxima vez será aún más brutal. Imagínate que eres tú quien la castiga, que eres tú quien decide cuándo y cómo hacerla gritar.