Papi, no me penetres pero frótame fuerte
Es de noche en la sala de tu casa, con las luces tenues y el sofá cómodo bajo tu cuerpo. La tienes a ti, esa jovencita de culo pequeño y tetitas firmes, arrodillada frente a ti, mirándote con esos ojos suplicantes mientras te la chupa con ganas. Le agarras la cabeza con firmeza y le ordenas que se mueva más rápido, sintiendo cómo su boquita caliente te envuelve hasta las pelotas. Ella gime entre tus muslos, obediente, mientras sus manos pequeñas te acarician los huevos con delicadeza. Te inclinas para susurrarle al oído: 'Quiero que te corras sin que te folle, ¿entiendes?'. Ella asiente, jadeando, y se apoya contra el sofá mientras te la sacas y empiezas a frotarte contra su coñito mojado, sintiendo cómo sus jugos te resbalan por los dedos. La haces gemir más fuerte, moviendo las caderas con ritmo, hasta que su cuerpo tiembla y se corre sin que la hayas penetrado. En más de 10 minutos de escena, WhiteRabbit_Prod captura cada detalle: sus labios hinchados, su piel sudorosa y esa mirada de sumisión absoluta. Al final, solo se oye su respiración agitada mientras se desploma contra ti, satisfecha pero aún temblando.