Musculoso rompe el culo de Jonzu en el estacionamiento
El sudor le resbala por los abdominales marcados mientras te mira con esa sonrisa de puto que sabe que va a ganar la apuesta. Te desafía a que le demuestres si tu polla gruesa puede con su culo apretado, y tú no vas a dejar que se burle. Lo empujas contra el auto, le bajas los jeans de golpe y sientes cómo su culo firme se abre bajo tus dedos. Le metes la lengua hasta la garganta mientras le sobas los huevos, y él gime como una perra en celo, retorciéndose para que le des más. Cuando por fin le entierras la polla hasta las pelotas, suelta un grito ahogado y te clava las uñas en la espalda, pero no te detienes. Lo empotras contra el metal frío, sintiendo cómo su culo se ajusta a cada embestida, y cuando le das vuelta para que te chupe la polla mientras te la metes por atrás, se corre como un puto sin que ni siquiera lo toques. En más de 10 minutos de escena, le haces rogar por cada gota de leche, hasta que al final te mira con los ojos vidriosos y te dice: 'Puta madre, ¿quién coño te crees que eres?'