MILF de tetas grandes se traga la verga en el aula
La profesora de matemáticas, Sophia Lomeli, llevaba años escondiendo sus curvas bajo esos trajes ajustados hasta que hoy decidió soltar todo. El afortunado alumno que se quedó después de clase para recuperar su nota ni se imaginó lo que iba a encontrar cuando ella cerró la puerta con llave y se quitó la blusa dejándole ver esos pechos enormes, duros y brillantes que le rogaban que los apretara. Sin perder tiempo, la puta de pelo negro se arrodilló en el suelo de madera y se lanzó a chuparle la polla con una avidez que lo dejó sin aire, lamiendo cada centímetro con la lengua mientras sus tetas rebotaban por el movimiento. Él, con las manos enredadas en su melena lisa, la empujó más abajo hasta sentir su coño mojado rozándole los muslos y supo que no iba a durar ni un minuto más. La agarró del culo prieto y la levantó como si no pesara nada, empotrandola contra la pizarra mientras le mordisqueaba el cuello y le susurraban putas obscenidades al oído que la hacían gemir más alto. Ella le clavó las uñas en la espalda y le exigió que le metiera la verga hasta el fondo, así que él obedeció sin piedad, embistiéndola con fuerza mientras sus tetas saltaban al ritmo de cada envite, mojadas de sudor y excitación. El sonido de sus cuerpos chocando llenaba el aula vacía, mezclado con los gritos ahogados de ella pidiendo más, más profundo, que no se detuviera, que la hiciera correrse sobre esa polla gruesa que la estaba partiendo en dos. Cuando sintió su leche caliente llenándole el coño depilado, ella se dejó caer contra él jadeando, con las piernas temblorosas y los labios rojos de tanto mamársela, mientras su cuerpo se estremecía con las últimas sacudidas de su corrida que le dejó el coño bien empapado.