Mi novia está cachonda por el dolor de cabeza y me pide que la folle
No sé qué tiene el dolor de cabeza que me pone tan perra, pero apenas Peter King llegó a casa, ya estaba chupándole la polla como si no hubiera mañana. Mi coño estaba empapado, el culo me ardía de ganas, y aunque sabía que no debíamos hacerlo así, no pude evitar montarlo como una loca en más de 10 minutos de escena. Él me agarró de las caderas y me clavó la verga hasta que los gemidos me salían sin control, sintiendo cómo me llenaba entera de golpe. Cuando me puse en cuatro patas, me embistió tan fuerte que los golpes contra mi culo resonaban en toda la habitación. Me corrió en la boca y en el coño, y aunque me dolía la cabeza, el placer era mucho más intenso. Al final, él me miró con esa sonrisa de satisfacción y me dijo: 'Sabes que esto está mal, ¿verdad? Pero no puedes negar que te encanta que te rompa el culo así.'