Mi esposa se dejó coger en el auto tras ser seguida por un desconocido
Todo empezó cuando mi mujer salió a caminar sola por la calle, con ese vestido ajustado que le marca el culo perfecto y las tetas duras bajo la blusa transparente. Un carro empezó a seguirla despacio, y ella, con esa mirada de puta que me vuelve loco, se dio cuenta y en vez de asustarse, se mojó más. El tipo bajó la ventana, le mostró la polla dura y le dijo que la quería follar ahí mismo, y ella, sin pensarlo dos veces, se subió al auto. Le abrió la blusa, le chupó los pezones mientras él le metía los dedos en el coño bien mojado, gimiendo como una perra en celo. La puso a cuatro patas en el asiento trasero, le arrancó el tanga y le clavó la verga hasta el fondo, embistiendo fuerte mientras ella gritaba de placer. El tipo le agarró el pelo, le dio nalgadas y le corrió toda la leche en el culo, dejándola temblando de gusto. Cuando volvió a casa, todavía tenía el olor de ese desconocido en su piel, y yo, como buen cornudo, me la follé otra vez para limpiarle el semen de ese cabrón.