Melody Marks se corre en la boca del novio en el hostal
Imagínate que estás en un hostal de mala muerte, escuchando los gemidos de Melody Marks retumbando contra las paredes mientras ella se agarra a las sábanas, con el coño chorreando y la polla de Kristof Cale enterrada hasta las pelotas en su culo. La muy puta lo desafió a que la hiciera correrse tres veces seguidas, y ahora él está a punto de ganar la apuesta. Vas a ver cómo ella se arrodilla, con las tetas rebotando mientras le chupa la verga como si fuera la última comida de su vida, los labios bien apretados alrededor del tronco, tragando cada gota de leche que él le escupe en la garganta. Martina Smeraldi, la roommate italiana, no puede evitar espiar por el resquicio de la puerta, con los ojos vidriosos y las manos entre las piernas, imaginando que pronto será su turno. Melody gime como una perra en celo cuando él la empotra contra la pared, las nalgas bien abiertas para que la polla gruesa le rompa el culo sin piedad, los dedos de ella clavados en la espalda de él mientras le clava las uñas hasta hacerle sangrar. La mojada del coño resbala por los muslos, marcando el suelo de madera con cada embestida, y cuando él le agarra el pelo para follársela por detrás, ella no puede evitar morderse el labio hasta sangrar, con los ojos en blanco y el cuerpo temblando. Kristof gruñe como un animal cuando se corre, llenándole la boca de leche espesa, y ella traga todo como una profesional, limpiándole la polla con la lengua antes de que el conserje golpee la puerta, preguntando si todo está bien. Vas a ver la cara de Melody cuando se da cuenta de que casi los pillan, con los labios hinchados y la sonrisa de satisfacción de quien sabe que ganó la apuesta, aunque esta vez fue él quien la dejó temblando.