Mel y Violet me hacen correrme en sus pies pequeños tras un doble footjob
Las dos diosas de culo redondo y tetas perfectas me invitaron a su casa con la excusa de tomar algo, pero desde que abrieron la puerta supe que esto terminaría en algo caliente. Mel, la morena de piernas largas, se arrodilló primero y empezó a masajear mi verga con sus piececitos descalzos, sus uñas pintadas rozando mis huevos mientras Violet, la rubia de trasero prieto, se sentó frente a mí y me miró con esos ojos verdes llenos de lujuria. Sus pies pequeños y suaves me tenían al borde, pero entonces Violet se inclinó hacia adelante y empezó a chuparme los labios mientras Mel aceleraba el ritmo, sus deditos presionando justo donde más lo necesitaba. Gemí fuerte cuando sentí que mi polla ya no aguantaba más, y las dos putitas se acercaron para que les llenara los pies de leche caliente. Violet se corrió en mi cara mientras Mel se frotaba contra mi pierna, sus tetas grandes rebotando con cada movimiento. El olor a sexo y sudor llenaba el aire cuando terminé, mi corrida blanca goteando entre sus dedos perfectos. Las dos diosas se rieron mientras se limpiaban, sus cuerpos sudorosos brillando bajo la luz de la tarde. Prometieron repetirlo pronto, y yo ya contaba los días.