Matheus Castro se venga follando a la novia de su amigo
Yo no podía creer que Julia Santos, la novia de mi mejor amigo, estuviera aquí, de rodillas frente a mí, con esos labios carnosos envolviendo mi polla como si fuera la última vez que iba a chupar a alguien. La miré fijamente mientras sus ojos se llenaban de lágrimas, pero no de dolor, sino de rabia, porque sabía que esto era mi venganza por lo que ella le hizo a mi ex. Sus manos se aferraron a mis muslos mientras su boca trabajaba sin descanso, tragando cada gota de pre-cum que brotaba de mi verga. Cuando ya no pude aguantar más, la empujé contra la pared y le levanté la falda, descubriendo ese coño rosadito y mojado que tanto había deseado. Sin perder tiempo, la penetré de una estocada, sintiendo cómo su carne se ajustaba a mi polla como un guante. Sus gemidos eran ahogados por mi mano, que le tapaba la boca para que nadie escuchara lo puta que era en ese momento. Cada embestida era más fuerte que la anterior, hasta que sus paredes vaginales comenzaron a contraerse alrededor de mi verga, indicándome que estaba a punto de correrse. La volteé y la puse de cuatro, agarrando sus caderas con fuerza mientras la penetraba desde atrás, sintiendo cómo su culo rebotaba con cada movimiento. Cuando finalmente me vine, lo hice adentro, llenándola por completo mientras ella gritaba de placer. Al terminar, Julia se quedó temblando, con la respiración agitada y una sonrisa de satisfacción en los labios, sabiendo que había ganado esta ronda, pero yo ya planeaba la siguiente.