Luciano se baña desnudo en el arroyo y termina follando a su pareja
Luciano no pensó que terminaría así cuando se metió al arroyo sin ropa. Al principio fue solo para refrescarse, pero cuando ella llegó y vio mi polla dura bajo el agua, todo cambió. Sé que está mal, que alguien podría vernos, pero no pude evitar empujarla contra un árbol y arrancarle la ropa mojada. Su coño ya estaba resbaladizo antes de que siquiera la tocara, y cuando la levanté de las caderas para clavársela de una estocada, gimió tan fuerte que los pájaros echaron a volar. La empotré contra el tronco, sintiendo cómo sus piernas temblaban alrededor de mi cintura mientras la penetraba hasta que sus gemidos se volvieron más agudos. Sabía que si alguien aparecía, nos descubrirían, pero no podía parar. Agarré su culito apretado y la hice rebotar en mi verga, sintiendo cómo sus paredes internas se apretaban cada vez más. Cuando terminé, corriéndome dentro de ella como un animal, ella solo pudo quedarse ahí, con las rodillas temblando y la cara roja, mirando alrededor asustada.