Liu Cat se depila el coño con un afeitado bien caliente
La bañera humeaba con agua caliente mientras el vapor se pegaba a los azulejos del baño, creando un ambiente íntimo y sensual. Liu Cat, con su piel blanca y sus tetas naturales bien firmes, se acomodó en la bañera, disfrutando del calor que relajaba sus músculos. Entre sus piernas, el vello oscuro y rizado de su coño contrastaba con el agua transparente, y ella tomó el afeitador con decisión, lista para dejarlo todo impecable. Pero al pasar la cuchilla por su piel mojada, descubrió algo inesperado: su clítoris, hinchado y sensible, reaccionó al contacto con un gemido ahogado. La sorpresa la hizo reír, pero también la excitó más de lo que creía posible. Con movimientos lentos, siguió afeitándose, pero ahora cada roce de la cuchilla la hacía estremecerse, sus pezones duros como piedras y su respiración entrecortada. Cuando terminó, su coño estaba perfectamente depilado, rosado y brillante, y no pudo resistirse a deslizar sus dedos por él, sintiendo lo mojada que estaba. El agua de la bañera se mezclaba con sus jugos, y ella cerró los ojos, imaginando una polla dura penetrándola hasta hacerle tocar el cuello del útero. Al abrir los ojos, vio su reflejo en el espejo empañado y sonrió con picardía. 'Ahora sí estoy lista para que me empotren como una perra', murmuró, sabiendo que esa noche no dormiría sola.