La rubia April se excita con un juguete mientras Pascal la ayuda
April no podía resistirse más a ese juguete vibrante que Pascal le había regalado, su coño ya estaba mojado solo de pensarlo. La rubia se recostó en la cama, separando sus piernas para que él viera bien su chochito rosado y brillante, lista para que la ayudara a disfrutar. Pascal no perdió tiempo y empezó a frotar el vibrador contra su clítoris hinchado, haciendo que April gimiera fuerte mientras arqueaba la espalda. La polla de Pascal se puso dura como una roca al ver cómo su coño se contraía con cada vibración, así que se bajó los pantalones y dejó que su verga enorme se deslizara entre los labios mojados de April. Ella lo agarró con fuerza, moviendo las caderas para sentirlo más adentro, mientras el juguete seguía vibrando contra su clítoris. Los gemidos de April se volvieron más intensos cuando Pascal empezó a embestirla con fuerza, llenando su coño apretado con cada empujón. El sonido de sus cuerpos chocando resonaba en la habitación, y April no podía evitar gritar cada vez que él la penetraba más profundo. Finalmente, Pascal no aguantó más y se corrió dentro de ella, llenándola con su leche caliente mientras April se retorcía de placer. El juguete cayó al suelo, olvidado, porque ahora solo importaba el calor de sus cuerpos entrelazados y el éxtasis que compartían.