Rubia gordita se masturba mientras pascal la observa
La rubia gordita Saskia no podía aguantar más el calor que le subía por el cuerpo cada vez que Pascal la miraba con esos ojos hambrientos. Se recostó en el sofá, las tetas grandes rebotando con cada movimiento de sus dedos, mientras se abría bien de piernas para que él no perdiera detalle de su coño rosado y bien mojado. Pascal se acercó, la polla ya dura como una roca, y empezó a chuparle los pezones mientras ella gemía como una puta en celo. Saskia metió dos dedos dentro de su chocho y los sacó chorreando, llevándolos a la boca de Pascal para que los lamiera sin piedad. El sonido de sus jugos resonaba en la habitación mientras él le clavaba la lengua en el clítoris, haciéndola retorcerse de placer. De repente, Saskia se corrió con un grito ahogado, el líquido caliente salpicando los muslos de Pascal, que no pudo resistirse y le metió la polla hasta el fondo, embistiéndola con fuerza hasta que los dos explotaron en un orgasmo brutal. El sofá quedó empapado, las sábanas arrugadas y los cuerpos sudorosos, pero Saskia ya estaba lista para otra ronda, con el culo en pompa y la boca abierta, pidiendo más.