La nerd de lentes en minifalda roja se deja llenar de leche
La morena de gafas y medias negras no podía sacarse de la cabeza la polla enorme del mejor amigo de su novio, ese cabrón que siempre la miraba con ganas cuando se inclinaba para recoger algo del suelo. Un día, mientras se ponía el vestido rojo ajustado, decidió que ya no aguantaba más y le mandó un mensaje pidiéndole que la visitara. Cuando abrió la puerta, el tipo entró con una sonrisa de depravado, ya con la verga dura bajo el pantalón. La empujó contra la pared y le arrancó las bragas con los dientes, metiendo los dedos en su coño mojado mientras ella gemía como una perra en celo. La tiró al sofá y la montó a cuatro patas, embistiéndola con fuerza mientras le apretaba las nalgas y le jalaba el pelo. La morena gritaba cada vez que la polla le llegaba al fondo, sintiendo cómo el tipo se hinchaba dentro de ella antes de correrse a chorros, llenándole el coño de leche caliente. Se quedó temblando, con la ropa arrugada y las medias rotas, mientras el semen le goteaba por los muslos. No pudo evitar sonreír cuando el tipo le dijo que esto no había terminado, porque ahora le tocaba chupársela hasta dejarla limpia.