La mamá de mi hijastro me empotró con su coño mojado y me llenó la boca de leche
Imagina el sofá de la sala, las cortinas medio corridas para que nadie vea lo que pasa adentro, y el olor a sexo flotando en el aire. Te voy a contar cómo la mamá de mi hijastro, Carla Morelli, me volvió loco con sus curvas y su actitud de puta caliente. Llevaba semanas provocándome, vistiendo esos vestidos ajustados que marcaban sus tetas grandes y su culo redondo, rozándose contra mí cuando pasaba, mandándome fotos de su coño depilado con mensajes que me ponían la polla dura. Hasta que un día, cuando su hijo no estaba, me encerró en la cocina y me empujó contra la mesa. '¿Te gustaría estar en su lugar?', me dijo mientras me bajaba el pantalón y se montaba encima, su coño goteando y apretándome hasta que no pude más. La follé contra la pared, en el suelo, hasta que sus gemidos llenaron toda la casa. Cuando terminó de correrse, se limpió la boca con la mano y me miró con esa sonrisa de puta satisfecha. Su hijastro, Lian Grey, llegó justo en ese momento y se quedó paralizado al vernos, la polla de su amigo todavía brillando con el jugo de su madre.