La madrastra perversa le mandaba fotos calientes y lo volvió loco
Imagínate la escena: la casa en silencio, el sofá desgastado donde se sentaban a ver películas, y esa tensión que llevaba semanas creciendo entre ustedes. La madrastra, con su culo redondo y esos labios carnosos que no podía dejar de mirar, empezó a mandarle fotos de su coño mojado, sus tetas grandes rebotando, y videos donde se masturbaba con los dedos mientras gemía tu nombre. Mercedes Carrera, con esa voz ronca y mirada de puta, te volvía loco cada vez que te enviaba un mensaje. Un día, después de semanas de miradas robadas y mensajes picantes, ella se apareció en tu habitación con un tanga negro ajustado, el coño brillando de lo mojada que estaba. Te empujó contra la cama y te montó como una diosa, cabalgándote con fuerza mientras te chupaba los labios. Sentías su culo apretado alrededor de tu polla, sus uñas clavándose en tu espalda, y esos gemidos que te volvían loco. Cuando se corrió, te miró con esa sonrisa de puta satisfecha y te dijo: '¿Ves lo que te perdiste todo este tiempo?', mientras su leche caliente te manchaba el pecho.