La madrastra de Matt Cash se venga follándolo como una perra
Esa tarde en el sótano, la madrastra de Matt Cash decidió que ya no aguantaría más los celos. Llevaba meses viendo cómo su hijastro se follaba a todas las putas del barrio mientras ella se moría de ganas por su polla dura. Cuando lo encontró solo, se le acercó con un vestido ajustado que apenas cubría su culo perfecto, los pezones duros rozando la tela. '¿Te gusta lo que ves, cariño?' le susurró al oído mientras le agarraba la polla por encima del pantalón. Matt no pudo evitar gemir cuando ella se arrodilló y le bajó los calzoncillos de golpe, metiéndose su verga entera en la boca sin avisar. La madrastra lo chupó como una profesional, moviendo la lengua por el glande mientras sus manos apretaban sus bolas. Cuando ya estaba a punto de correrse, ella se subió encima de él, montándolo a horcajadas y clavándose su polla hasta que sus caderas chocaron. 'Así es como se folla a un hombre de verdad', le dijo mientras rebotaba sobre su verga, el coño tan mojado que se escuchaban los chapoteos. Matt le agarró las tetas mientras la embestía desde abajo, sintiendo cómo su culo apretaba su polla con cada movimiento. Cuando ella se corrió, gritando como una perra en celo, él la volteó y la empotró contra el suelo, follándola tan duro que las paredes temblaron. Al final, mientras se corría dentro de ella, la madrastra sonrió pensando en cómo su hijastro nunca volvería a mirarla con indiferencia.