La brasileña Fran Simões se deja romper el culo en 11 minutos de placer
Fran Simões sabía que Carlos no aguantaría cuando la vio vestida con ese short ajustado que apenas cubría su culo perfecto. Toda la tarde me había estado mandando fotos, rozándome en la cocina, susurrándome al oído que quería sentir mi polla en su culo virgen. Yo me reía, pero cuando me empujó contra la pared y me mordió el cuello, supe que no había vuelta atrás. Su mano bajó hasta mi coño mojado, y en segundos me tenía de rodillas, chupando su verga dura mientras él me agarraba del pelo. No tardó en levantarme y ponerme a cuatro patas, con el culo en pompa y las nalgas bien abiertas. Sentí su saliva resbalando entre mis cachetes antes de que su cabeza empujara contra mi entrada estrecha. Grité cuando entró de una estocada, pero él no se detuvo, empujando más y más hasta que mi culo se adaptó a su grosor. Cada embestida me hacía gemir más fuerte, sintiendo cómo su polla gruesa rozaba lugares que nunca había sentido antes. Carlos me agarraba de las caderas con fuerza, marcándome la piel mientras me follaba sin piedad. En más de 11 minutos de escena, no paró de decirme lo puta que era, lo bien que me abría para él, cómo mi culo apretado lo volvía loco. Cuando por fin se corrió dentro de mí, sentí su leche caliente llenándome por completo. Ahora solo pienso en cuándo me volverá a pedir que le deje romperme el culo otra vez.