Kenzie y Sahara retan a Donnie a un trío salvaje
¿Crees que puedes aguantar lo que te voy a hacer, Donnie? Te lo voy a contar cómo estas dos putas lo dejaron temblando. Kenzie me miró con esa sonrisa de zorra que me derrite y me dijo: 'Vamos a ver si este pollón aguanta lo que le vamos a dar'. Sahara y yo nos turnamos montándolo como si fuera un juguete, moviendo nuestros culos perfectos sobre su verga dura hasta que no pudo más. Primero me puse a cuatro patas, dejándole ver mi coño bien mojado mientras lo cabalgaba de atrás, gimiendo cada vez que su polla me llenaba entera. Sahara se arrodilló frente a él y se tragó su verga como si fuera un helado, chupando con tanta fuerza que casi lo hace correrse. Luego me tocó a mí, y me senté sobre su cara para que me lamiera el clítoris mientras Sahara lo montaba a horcajadas, rebotando sus tetas grandes contra su pecho. Donnie no podía ni respirar, con nuestras dos putas follándolo sin piedad. '¿Te gusta esto, papi?', le pregunté mientras me movía más rápido, sintiendo cómo su verga me rozaba justo donde más lo necesitaba. Sahara se corrió primero, gritando como una loca mientras su coño se apretaba alrededor de su polla. Luego me vine yo, apretando mis muslos contra su cara mientras él me lamía sin parar. Al final, Donnie explotó dentro de Sahara, llenándola toda mientras yo me reía de lo bien que lo habíamos dejado. '¿Ves?', le dije, 'no eras tan hombre como pensabas'.