Kasey Kei y Aria Valencia se calientan hasta que Kenna James las interrumpe
Yo ya estaba empalmado como un toro viendo cómo Aria Valencia se retorcía contra mí, su culo perfecto rozándome cada vez que se movía, pero todo se volvió más intenso cuando Kenna James apareció de repente. Esa zorra sabía exactamente cómo provocarme, con su vestido ajustado que apenas cubría sus tetas y su mirada desafiante. Desde que me mandó esas fotos mojadas, no pude sacármela de la cabeza, y cuando la vi en persona, supe que no aguantaría mucho. Aria gemía mientras yo le metía los dedos en su coño chorreante, pero Kenna no perdía el tiempo: se arrodilló frente a mí y empezó a chuparme la polla con esa boca experta, sus labios apretados alrededor de mi verga hasta que casi me corro. No podía resistirme, así que la levanté de golpe y la empotré contra la pared, mi polla entrando hasta las pelotas mientras Aria se masturbaba viéndonos. Los gemidos se mezclaban con los golpes de mi cadera contra el culo de Kenna, sus tetas rebotando cada vez que la penetraba con fuerza. Cuando Aria se acercó para chuparme los huevos, supe que no iba a durar mucho más, así que saqué la polla de Kenna y me corrí sobre sus tetas, marcando su piel con mi leche espesa. La próxima vez, voy a atar a las dos y no pienso tener piedad.