Kaede Sakura le da una mamada profunda que lo deja sin aliento
Él no esperaba que Kaede Sakura, con esa sonrisa seria y mirada penetrante, se arrodillara frente a él con tanta determinación. Sus labios carnosos se abren para recibir su polla hasta las pelotas, mientras sus manos pequeñas pero firmes lo guían más adentro. Noboru Ohyama, el afortunado, siente cómo su verga desaparece en esa garganta estrecha, húmeda y caliente, mientras ella traga sin parar, haciendo ruidos obscenos que lo excitan aún más. De pronto, él descubre que su concha está más peluda de lo que imaginaba, algo que lo sorprende pero lo pone más duro. Ella gime ahogadamente, con los ojos llorosos por el esfuerzo, pero no se detiene. En más de 20 minutos de escena, Kaede Sakura demuestra por qué es una princesa de las mamadas, chupando con tal intensidad que él no puede evitar correrse en su boca, llenándola hasta el último centímetro. El semen blanco se escapa por las comisuras de sus labios, manchando su mentón perfecto.