Japonesa ardiente descubre el tamaño de su amante en 12 minutos
No podía creer lo que veía cuando Risa Mizuki se arrodilló frente a él, sus pequeños pechos temblaban con cada respiración acelerada. Ella había planeado chuparle la polla con calma, pero al sentir el grosor entre sus labios, sus ojos se abrieron como platos. '¿En serio es así de grande?', pensó mientras su coño se mojaba sin control. No pudo evitar gemir al sentir cómo la verga le llenaba la garganta, pero eso solo lo excitó más. En menos de un minuto, la tenía empotrada contra la pared, sus piernas alrededor de su cintura mientras él la penetraba con fuerza. Cada embestida la hacía gritar, pero no quería que parara. 'Quiero sentirla entera', le susurró al oído, y él obedeció, hundiéndose hasta que sus caderas chocaron contra su culo. Ella no esperaba que la follada fuera tan intensa, pero ahora solo pensaba en correrse sobre esa polla monstruosa. Cuando él se corrió dentro de ella, Risa sintió un calor que la dejó temblando, preguntándose cómo había vivido sin eso antes.