Hotbabenaija chupa mis tetas y me mete los dedos
La luz del atardecer se filtraba por las cortinas entreabiertas, pintando mi piel de tonos dorados mientras me recostaba en la cama, sintiendo el aire fresco rozar mis pezones duros. Sabía que no debía, que mi marido podía llegar en cualquier momento, pero el riesgo me encendía más. Hotbabenaija entró sigilosa, sus ojos brillando con malicia al ver cómo me mordía el labio, deseando que me tocara. Sin decir nada, se arrodilló entre mis piernas, sus dedos largos y ágiles deslizándose por mi coño ya mojado. Gemí bajito, tapándome la boca con una mano mientras su lengua trazaba círculos alrededor de mis tetas, chupando mis pezones hasta que dolieron de placer. Sus dedos entraban y salían de mí con ritmo, cada vez más rápido, mientras yo arqueaba la espalda, sintiendo cómo mi cuerpo se tensaba. Escuché pasos en el pasillo y me quedé helada, pero ella no paró, solo sonrió y me susurró: 'Cállate, puta, o te corro en seco'. El sonido de la puerta principal cerrándose me hizo relajarme un poco, pero Hotbabenaija no me dio tregua. Me dio la vuelta, empujándome contra el colchón, y me penetró con los dedos hasta que mi coño se contrajo alrededor de ellos, ahogando mis gemidos en la almohada. En más de 12 minutos de escena, me hizo correrme tres veces, dejándome temblando y sin aliento. Cuando terminó, me miró con esa sonrisa de satisfacción y me dijo: 'La próxima vez, te voy a empotrar contra la pared'