Erin Green se deja empotrar por su amante con ese culo gigante
Erin Green no imaginaba que su amante Eric John la iba a sorprender así. Cuando me quité la ropa, sus ojos se clavaron en mis tetas enormes y en ese culo que tanto le gusta, pero lo que realmente lo volvió loco fue mi coño bien mojado, tan jugoso que su polla desapareció dentro de mí. Empezó a chuparme los pezones mientras me agarraba las nalgas, apretándolas con fuerza, y yo gemía sin parar. Cuando me penetró, fue tan profundo que sentí cada centímetro de su verga gruesa, y no podía creer lo bien que me llenaba. Me empotró contra la pared, cada embestida más fuerte que la anterior, hasta que me hizo gritar de placer. Lo que más me sorprendió fue cuando me dio la vuelta y me abrió el culo para meterla por atrás, algo que nunca habíamos probado. La sensación fue tan intensa que me corrí en segundos, y él siguió follándome sin piedad, disfrutando de mi cuerpo curvilíneo. Al final, cuando se corrió dentro de mí, Eric John solo pudo mirar mi cuerpo sudado y sonreír, sabiendo que había descubierto algo nuevo en mí.