El padrastro las obliga a follar con él en secreto
Aquel mediodía, las dos hijastras de Danny Steele se arrodillan en el suelo de la cocina, temblando mientras él les ordena chuparle la polla. La más joven, Gracie, gime ahogadamente al sentir cómo su boca se llena de saliva mientras el padrastro le agarra el pelo y la empuja más adentro. Leana, la mayor, se inclina sobre la mesa con el culo al aire, escuchando los pasos de su madre en el pasillo mientras Danny le mete la verga hasta las pelotas en doggy. El sonido de la carne chocando contra carne resuena en la habitación, y las dos hermanas contienen los gemidos para no alertar a nadie. Danny las hace cambiar de posición, ahora Gracie está de espaldas contra la pared mientras él la empotra contra los azulejos, sintiendo cómo su coño apretado se contrae alrededor de su polla. Leana se masturba a un lado, mordiendo su labio para no gritar mientras ve cómo su padrastro se corre dentro de su hermana menor. El semen caliente gotea por los muslos de Gracie, y Danny la gira para que Leana le limpie la polla con la boca. Afuera, el perro ladra de repente, y las tres se quedan quietas, conteniendo la respiración. La madre de las chicas abre la puerta de la cocina, pero solo ve a Danny sentado en la mesa, con una sonrisa satisfecha mientras las hijastras se ajustan la ropa a toda prisa. La madre frunce el ceño, pero no dice nada antes de salir, dejando a Danny con la polla aún dura y a las hermanas temblando de miedo y excitación.